12 mar 2017

CRÍTICA RÁPIDA - UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS

Posted By: Berna G.M. - marzo 12, 2017
Crítica libre de Spoilers.

'Una Serie de Catastróficas Desdichas' era una de esas series que con más ganas he esperado en mucho tiempo, el film protagonizado por Jim Carrey, que a pesar de que no fue muy bien recibido, a mí me cautivó, la estética y los personajes eran maravillosos y durante mucho tiempo esperé la secuela, pero nunca llegó a materializarse. Así que ya os podéis imaginar, que ahora con Netflix detrás del proyecto y asegurando que se adaptarían todas las novelas de Lemony Snicket, estaba que me subía por las paredes de la emoción.

La historia de los huérfanos Baudelaire, es cautivadora, con el Conde Olaf persiguiéndoles de un lado para otro siempre intentando engañar a los tutores de los niños con disfraces de cuestionable calidad y actuaciones aún más dudosas.
La imaginación en ésta historia es desbordante, así como la mala suerte de los jóvenes, a los que la larga sombra del Conde Olaf  siempre los alcanza, vayan donde vayan.

No suelo criticar el doblaje de series o películas, pero con ésta serie no puedo evitarlo y calificaría la interpretación de la canción inicial de desastrosa, como mínimo. Es sabido que para adaptar un producto extranjero, se suele reintrepretar o ajustar la traducción, pero encontramos partes de la canción en castellano, que no es que estuvieran mal traducidas, es que no tenía nada que ver con la letra original, y ojo, soy consciente que traducir una canción y que además rime, es algo muy difícil, pero aquí han patinado y mucho.

Pero para la chapuza que han hecho aquí, habría sido preferible dejar la introducción en inglés con subtítulos, ya que así el espectador podría haber tenido la oportunidad de ver como la canción conectaba con la serie y además no tendrían que escuchar esa vergonzosa y desastrosa actuación del actor de doblaje. Y es que igualar el talento de Neil Patrick Harris, que no solo es actor, sino que también es cantante, es algo muy difícil de igualar y por ese motivo, dejar la introducción en versión original, habría sido lo más inteligente. O haber contratado a alguien que supiera cantar.

Pero para que me entendáis, aquí os dejo un pequeño vídeo comparativo que he hecho para la ocasión y abajo tenéis las letras del fragmento para que podáis comparar, con la traducción hecha por mí, ya que en Netflix, en lugar de traducirla, han transcrito la letra de la canción en castellano, impidiendo al espectador saber lo que decían en inglés.



Canción original
"look away, look away, there's nothing but horror and inconvenience in the way, ask any stable person "should I watch?" and they will say, look away, look away."

Traducción Netflix
"dejalo, dejalo, horrores y desgracias y un montón de gente mala, ten mucho cuidado en tú cabeza se instalan."

Traducción fiel
"No lo mires, no lo mires, no hay más que horrores e inconvenientes por llegar, pregúntale a cualquier persona cuerda "¿Lo debería ver?" y ellos os dirá, no lo mires, no lo mires." 

A partir de éste punto, hablaré de mi experiencia con la serie pero, a partir de su versión original, que es como la vi, y como se deberían ver todos los productos audiovisuales, viendo la interpretación original de los actores. Como hemos podido comprobar, no solo dependemos de que el actor de doblaje interprete bien, sino que también de un traductor y un director de doblaje, hagan bien su trabajo, y cuando uno falla, todo va cuesta abajo.

Aclarar que, la canción inicial, varía dependiendo de la historia, así como su interpretación por parte de Neli Patrick Harris; siendo siempre la introducción de la segunda parte la que está al completo. Lo expongo por aquí ya que me he encontrado a bastante gente que no tenía ni idea de éste detalle sobre la introducción. Que en cierta manera y entre muchas comillas, amplía la historia. No deja de ser un detalle que se agradece, y dándole más empaque.

Es inevitable que se compare film de Brad Silberling, con ésta serie, pero en Netflix han hecho un gran trabajo al seleccionar su reparto, Neil Patrick Harris se hace con el personaje del Conde Olaf desde el primer minuto y nos ofrece una gran interpretación de éste peculiar y extravagante personaje; con el que, querramos o no, terminaremos cogiéndole cariño, aunque que sin ser el típico villano entrañable, si que convence como villano poco convencional. Neil, no solo sorprende por su interpretación de Conde Olaf, sino que también con la facilidad que cambia de un personaje a otro, y aquí en versión original, sorprende sobremanera como cambia de registro al momento. 

Si bien, los niños en las series, pocas veces convencen, por que casi siempre se trata de ese estereotipo de niño americano perfecto y repelente, pero aquí no pasa eso. Si con el Conde Olaf, no estamos frente el típico villano, aquí nos encontramos con el mismo factor, y por ende, un valor a tener en cuenta. 

Las actuaciones de los jóvenes sin ser brillantes, si cumplen su cometido. Y es la de presentarnos a unos niños cultos, educados y con carácter afable, pareciendo, incluso de ser unos niños sacados de otra época. Algo que nos ayuda a involucrarnos más en la trama y gustarnos más éstos entrañables personajes. Que logran transmitir en pantalla la química que tienen con Neil Patrick Harris.  A parte de ésto, si que debo comentar que el parecido físico de Malina Weissman, con Emily Browning, es asombroso y me sorprendió la primera vez que la vi.


Como pasara por ejemplo con "La fiesta de las Salchichas", que era una película de animación, pero no apta para el público infantil, donde erroneamente la gente asocia la animación con publico infantil. Con 'Una Serie de Catastróficas Desdichas', debo decir que es una serie dirigida a un target en concreto, y es que el hecho de que esté protagonizada por niños, no significa que necesariamente sea un producto infantil, pero tampoco lo es para todo tipo de adultos.

Me explico, cuando en el trailer de la serie o en los títulos de crédito iniciales nos avisan de que es una historia triste, cargada de sufrimiento y desesperación; para nada en absoluto estaban mintiendo o bromeando. Es una serie oscura, en la que los tres huérfanos pasan penurias y sufren capítulo a capítulo debido al acoso constante de el Conde Olaf.
Estamos frente a una historia que se va retorciendo sobre si misma, donde los sucesos van provocando una reacción en cadena hasta un final aún por ver, en la que, cuando creemos que los niños están a salvo o van a saborear una victoria, un nuevo hecho les quita la sonrisa de la cara para tener que volver a ingeniárselas para salir airosos del nuevo problema en el que se han visto atrapados.

La única cosa que me chirría de ésta serie, es algo inevitable en una serie que tenga un bebé de por medio, y es que los momentos en los que se usa el CGI con la pequeña Sunny, rompe mucho con la magia del momento y espero que para la segunda temporada, intenten mejorarlo o sino disimularlo mejor. Por todo lo demás, visualmente es una serie arrolladora, estéticamente cuidada al detalle, se nota mucho mimo en cuanto al diseño artístico de ésta serie, donde siempre hay un detalle que ver, un easter egg escondido o un regalo por parte de sus creados. 
Además, su evolución cromática capítulo a capítulo, que siendo sutil al comienzo, una vez terminada de ver, uno se percata, lo que querían transmitir. Y eso, es algo con lo que me quito el sombrero.

Hasta hoy, no recomendaba ver una serie en versión original, pero en éste caso, si que lo recomiendo, no solo por el desastre que han cometido con la pobre traducción e interpretación de la canción inicial, sino que también, por un Neil Patrick Harris que demuestra unas dotes interpretativas que se pierden con un cuestionable doblaje, que no hacen sino empañar el trabajo de un gran actor.

En cuanto a la serie, solo remarcar el estilo de Barry Sonnenfeld, que la hace única y 
como solía pasara al inicio con Tim Burton. A veces el ver una serie o película y reconocer un estilo visual da cierta tranquilidad y seguridad, en este caso, pasa justamente eso. Los colores vivos, el uso de un narrador y ese toque casi de escenarios de teatros pero sin serlo, es el sello característico de Sonnenfeld y con esta serie lo ha pulido casi hasta la perfección, en lo que se podría calificar como una versión moderna y macabra de los cuentos de los Hermanos Grimm.

Para concluir solo puedo decir que la he disfrutado episodio a episodio deseando que no llegara el octavo capitulo, porque eso significaba inevitablemente volver a esperar para poder disfrutar más de los huérfanos Baudelaire, el malvado Conde Olaf y su particular banda.

Si buscáis algo diferente, algo fresco y sumergiros en una historia llena de personajes poco convencionales, ésta es vuestra serie.


Mi nota: 8

About Berna G.M.

Realizador audiovisual, diseñador gráfico, también dibujo cosillas, pero en mi tiempo libre escribo mis idas y venidas sobre el séptimo arte, no siempre son políticamente correctas, pero al menos nos divertimos un rato.

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